• Maria_DiePirouette

Entrevista a Luján Cambariere sobre cómo gestionar y comunicar un espacio de talleres

En este primer episodio del podcast Afterwork comunicación creativa, Luján Cambariere nos cuenta cómo gestionar y comunicar un espacio de talleres. Lo puedes escuchar en Spotify dándole al play o leer la transcripción del podcast.


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Hoy está en el podcast Luján Cambariere, periodista, autora de dos libros, curadora de arte, experta en diseño y gestora de uno de los espacios de talleres más bonitos que he visto en mi vida, el Ático de Diseño, que estaba en Tigre, cerca de Buenos Aires y ahora sigue haciendo talleres online de una calidad increíble.


Ahora Luján vive en Berlín y tuve la suerte de conocerla hace poco. En cuanto nos conocimos conectamos y aluciné con lo que sabe de diseño, de artesanía, lo buena contadora de historias que es y las ganas que tiene de hacer cosas.


Hoy quiero hablar con ella de todos sus proyectos profesionales y en particular de cómo gestionar un espacio de talleres, desde la búsqueda de los profesionales, la comunicación hasta el trabajo que hay por detrás de un proyecto tan grande.


Ojo: La transcripción del podcast no es literal, hay muchos detalles que si no escuchas el episodio te perderás.



Cómo gestionar y comunicar un workshop con Luján Cambariere
Cómo gestionar y comunicar un espacio de talleres con Luján Cambariere

María (pregunta): ¿Quién eres y a qué te dedicas?


Luján Cambariere: Soy periodista, al menos eso es lo que estudié de joven. Con los años empecé a trabajar en un suplemento de diseño, en el diario Página 12 y además de eso tenía un micro solidario en Radio Continental donde hablamos de temáticas y problemáticas sociales. Juntando estas dos cosas inicialmente tan separadas me puse a investigar el aspecto social del diseño.


Siempre me importó la persona que está detrás de los objetos, lo humano, lo antropológico y consideré el diseño como una herramienta de inclusión social y en general como una herramienta para hacer nuestra vida más bella y mejor.

María: ¿Cómo has llegado hasta dónde estás ahora, tu carrera profesional, emprendimientos previos y a Berlín desde Argentina?


Luján Cambariere: Empecé en periodismo trabajando en distintas revistas y diarios de mi país, algunas internacionales como la revista Elle. En un momento me convocaron de un suplemento que era más de construcción m2 y ahí trabajé durante 20 años haciendo el suplemento de diseño. Me invitaron a hacer de decoración y yo le propuse más diseño porque es una disciplina mucho más amplia y que me interesaba mucho. Esto hizo que con el tiempo empezara a querer meter mano yo.


Primero empecé con un diseñador industrial y tuvimos un proyecto durante casi 10 años que eran workshops para estudiantes de diseño y siempre tenían tres pilares: trabajar con descartes, valores de la vida y celebrar.


Este proyecto hizo que tuviera inquietudes para montar mi propio espacio y empezar a trabajar con muchos diseñadores y con multitud de materiales.

Así surge mi espacio propio, Ático de Diseño, que estaba en Tigre. Disfruté y sigo haciéndolo a día de hoy de este espacio, ahora reconvertido a online.


En paralelo escribí mis dos libros que me hacen muy feliz: El alma de los Objetos, que es mi primer libro y es como un tercer hijo realmente. El segundo libro lo escribí dos años después, Mastercraft que es sobre la importancia de trabajar con las manos como todos temas que conectas.

Además de mi trabajo de periodismo, la escuela y los libros está mi trabajo de curaduría de colecciones de artesanía.


Parece mucho, me gusta trabajar aunque he de decir que todo se retroalimenta y está muy relacionado entre sí.


María: ¿Cómo decidiste montar en un espacio de talleres?


Luján Cambariere: Cuando daba talleres para estudiantes de diseño me volvía loca consiguiendo espacio porque no eran todas las semanas, eran cada 5 meses o así y llevaba muchísimo tiempo organizarlos bien, buscar sitio y todo lo que supone hacer posible un taller que encima eran gratis para los estudiantes y yo necesitaba buscar financiación.


Cuando ví que quería seguir con los talleres y hacerlos más frecuentemente sabía que tenía que tener mi espacio. Ahí fue cuando me decidí a buscar algo propio.

Conseguí un ático gigante que se subía por un montacargas, muy mágico y decidí poner una mesa enorme que era la pieza que acaparaba todas las miradas. El espacio fue tomando vida con cada profesor.


Cuando venía la gente siempre decían que el lugar era más lindo en la realidad que en fotos, y eso es un premio, porque a mi me parecía ya un premio trabajar allí, pero cuando te lo dicen los alumnos es genial.


María: ¿Tenías un concepto claro desde el principio para elegir quién iba a ir a dar un taller o empezaste a lo loco?


Luján Cambariere: No no, sí tenía un concepto claro. Eso creo que lo adopté de mi profesión, ya que como periodista al escribir artículos los dedico a un tema solo y eso me ha influido a la hora de gestionar Ático.

Cada mes del año, cada fiesta y cada fecha importante me influye en la organización de talleres y muy desde lo conceptual. La técnica me interesa por supuesto, pero me interesa cargar de significado la disciplina.


Este año estoy todavía más drástica. Estoy solo un taller por mes y es por el tema por lo que me muevo. Empecé el año dictando yo el mío de talismanes porque me parecía que era un año de tener esa consideración para con la creatividad para empezar el año más positivo. Continúe con color, con resina porque había que ponerle onda.

En marzo en Argentina es el comienzo de las clases, así que en este momento estamos transitando el taller de letras.


Son cosas que yo valoro mucho. No sé si el que me sigue en cuenta estas cosas, pero yo sí y también porque mucha gente me dice como piropo que vienen Ático, porque es como su universidad. Viene mucha gente que ha estudiado otras cosas como abogada, contadora y vienen a Ático a capacitarse y pasarla bien.


Otra cosa, que es muy importante es que los talleres que organizo son originales, yo no hago copy-paste de lo que veo en otro lado, de hecho trato de no ver lo que se hace en otro lado porque me gusta llamar a gente que me gusta y que aunque no se dedique a dar talleres tiene esa cosa especial y la invito a que juntas hagamos algo único.


María: ¿Crees entonces que podrías enseñar a cualquier persona a montar y dar talleres? Porque no es nada fácil dar buenos talleres.


Luján Cambariere: Sí, yo creo que puedo enseñar a la gente. De hecho voy a contar una cosa que quizá no debería pero creo que es muy importante para que se sepa lo que no se debe hacer. Me ha pasado más de una vez que he montado un taller original junto a alguien y luego esa persona se ha ido a otro espacio a dar el taller.


Yo también soy consultora para diseñar conceptos de forma individual. Me encanta enseñar y enseño mucho. Me he dado cuenta a lo largo del tiempo que no todo el mundo sabe venderse, ya que una cosa es ser creativo y otra muy diferente es saber producir tu arte, tu diseño para poderlo vender.


Generalmente el creativo es un ser que está solo, ermitaño, en casa y muchas veces no saben comunicar, o sea, no saben hablar, no saben captar la atención de tu público.


María: Cuéntanos un poco el trabajo que hay detrás de llevar un espacio de talleres, porque lo que no se ve es lo que más trabajo da, ¿no?


Luján Cambariere: totalmente, y no lo digo ni siquiera por mí que lo disfruto un montón. A veces me da como impotencia que la gente no sea educada al pedir información y pregunte de malas maneras, sin hola, gracias ni nada, solo un “¿cuánto sale?” ,“Info”, “Pero qué caro”...


Y me da pena, porque un taller no lo haces por la plata. Lo haces porque te gusta, por el disfrute, es complemento de todas las cosas y lo disfruto.


Mi forma de organizar un taller es pensar un tema que tenga un abordaje técnico y también si quieres casi espiritual. De contenido pienso que se pueda terminar con algo hermoso. Cuando todo eso comulga es un hit el taller.

Posteriormente pienso en la persona que sería buena para esta temática. La invitó a querer pensar conmigo y en este momento son horas de Zoom decidiendo lo que vamos a hacer y cómo hacerlo.

Después hay mucho trabajo mío de escribir, de comunicar, de entrevistar a la persona, de mandar ese material y de la persona que va a dar el taller, de realmente organizarlo para que todo eso no sea un bluf y tu te vayas sin haber aprendido nada.


Ahora que estoy haciendo uno por mes, estoy feliz porque la obsesión es todavía mayor. Dividimos el taller en dos sábados e intentamos que realmente la persona se vaya súper nutrida y que le aporte a su emprendimiento.


Es mucho trabajo, te podría decir 24/7 ya que yo no tengo una empleada. A mi por lo menos no me salen los números para tener a alguien contratada, yo sirvo desde el café hasta limpio las ventanas.


María: Después de gestionar yo también un espacio de talleres y hablar con mucha gente que da talleres que es muy difícil que dando talleres salgan los números para poder contratar a alguien, bastante si salen para poder vivir tu.

No salen las cuentas porque la gente no se da cuenta que en un taller no es pagar las 2 o 3 horas de taller, que un taller lleva mucho trabajo detrás y es normal que cueste dinero.


Luján Cambariere: Esa es la clave María, exactamente eso mismo. Yo ahora estoy compartiendo las historias ya que hay que mostrar el trabajo que lleva detrás el taller. Organizar un taller para que alguien salga sintiendo que sabe mucho no es fácil y lleva mucho tiempo.


Es normal que la gente no sepa lo que cuesta montar un taller, como yo tampoco sé cuánto cuesta colocar la verdura en el supermercado para que se vea hermosa. Hay que trabajar para enseñar el proceso.


María: Con lo creativo parece que hay más inquina, podríamos decir entre comillas, sobre los precios, porque parece que si nos gusta hacerlo se piensa que porque cobran tanto. O qué es muy superfluo y entonces parece que sabe mal. Es como con la artesanía, que muchas veces no se valora y nadie quiere pagar.


Luján Cambariere: Al final hacer un taller es una inversión en tu proyecto y en tu bienestar .


Un tema muy difícil para mí es poner los precios de los talleres. Super difícil. Dudo hasta el último momento si es mucho, si es poco, es terrible para mí y más ahora que estoy cambiando el país, entonces mi público sobre todo de Argentina que la tenemos muy difícil con el cambio y tengo profesores que son de aquí. Terrible.

Pero luego lo pienso y hay gente que se gasta en cosas materiales que no necesita realmente mucho dinero pero no se gasta en algo para ellas mismas como inversión en aprender, no parece tan necesario.


Cuando doy mis cursos, por ejemplo sobre El Alma de los Objetos, que son 20 años de investigación lo que estoy compartiendo y resumiendo. No son las 2 horas que dura la charla.


María: Quería aclarar, que contamos lo malo porque muchas veces como emprendedor también te sientes solo, crees que hay cosas que solo te pasan a ti y nos pasan a todos, entonces, el tema precios, las cosas de que no gana suficiente con talleres, pues yo es que he dado he hablado con muchísima gente queda talleres y todos se quejan de lo mismo, que no sacan dinero de los talleres.


Es normal, los talleres son un medio también para promocionarse para dar a conocer tu trabajo, pero no es un medio, a lo mejor, con el que te puedes ganar exclusivamente la vida y hay que decirlo.

Luján Cambariere: Pero María me pasa con la gente que piensa que tu vida es de rosa, porque ve Ático y es hermoso y me dicen que me envidian, que querrían vivir allí y no se ve la parte menos buena, que como todo negocio y toda vida, la tiene. A veces cuando invitas a dar un taller a una persona y cuando le haces los números de lo que puede cobrar en su clase y lo que realmente va a ganar alucina. También hay que contar cuánta gente se apunta a un taller, que no es fácil conseguir un grupo grande. Hay veces que no se apunta nadie o se apuntan 3 personas.


María: sí, a mí me pasó, por ejemplo cuando abrí mi espacio de talleres que claro al principio bueno, y eso que desde el principio tuvimos a gente, pero al principio parece como poco que vayan 3 o 4 personas primero que no te conoce nadie no te conoce nadie nadie que hay una competencia brutal. Qué es normal porque esto es un camino. En redes sociales nadie lo cuenta pero es normal que pase.


María: ¿Cómo te mantienes motivada y haces un buen trabajo de comunicación a lo largo del tiempo? Por mucho que tú digas que en Instagram no llevas una metodología clara, haces un súper buen trabajo de comunicación.


Luján Cambariere: Tengo que decir que no tengo ningún plan concreto para comunicarme en instagram. Voy saltando entre mis trabajos, que si una nota de prensa, un taller, algo que vi y me apeteció compartirlo… Aun así la gente me entiende.


Comunico con mucha pasión porque es mi trabajo y me encanta lo que hago. Por eso creo que se entiende. Creo en la naturalidad, en la energía y no me gustan las fotos perfectas. No quiero pensar en los logaritmos porque me mareo. Intento comunicarme de forma genuina.

Mantengo la motivación porque me encanta lo que hago, descubrir artistas, conectar con la gente y por la pasión de comunicar.


María: Pues hasta aquí las preguntas del episodio y ahora te voy a hacer unas preguntas cortas para cerrar el episodio.


María: ¿Qué canal de comunicación te gusta más?


Luján Cambariere: Instagram.


María: Recomiéndanos un libro, una experiencia o un podcast que tendría que leer, oír o vivir cualquier emprendedora.


Luján Cambariere: Creo que los emprendedores tienen que leer más libros sobre su propia disciplina. Recomiendo el libro Mujeres que Corren con Lobos, la biblia de las mujeres, de Clarissa Pinkola, que dice que uno tiene que realmente ser una mujer salvaje y toda la vida ir por lo que la hace feliz en su hacer.


María: ¿Tienes alguna frase preferida que te repitas frecuentemente?


Luján Cambariere: El eslogan de Ático: la inteligencia pasa de las manos a la cabeza.


María: ¿Dónde vivirías si pudieras vivir en cualquier ciudad del mundo?


Luján Cambariere: viviría entre Buenos Aires y Berlín y me saltaría los inviernos en las dos ciudades.


María: ¿A qué tendría que invitarte a comer para hacerte feliz?


Luján Cambariere: Me encanta la pasta con papas fritas.


María: ¿Cómo puede encontrarte la gente?

Luján Cambariere: En mi web https://www.lujancambariere.com/ o en instagram @aticodelujancambariere.



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